Vétiver, el perfume de la tierra, interpreta la dualidad de la naturaleza: armonía y desorden, frescura y calidez.

Vétiver evoca las exhalaciones de la tierra bajo la pálida luz del amanecer. Esta evocación de la primera mañana en el universo se potencia con un acorde amaderado y la refinada elegancia de las especias y el tabaco que revelan una fragancia singular y sofisticada.

Tanto el frasco emblemático de la colección de perfumes Guerlain masculinos, moderno en su geometría y riguroso en su forma, como el lujoso tapón de madera transmiten el atractivo de la imperecedera elegancia a la francesa.

Fragancia

Amaderada hespéride.
Natural, sobria, elegante.

La fragancia abre con la frescura espontánea y condimentada de cítricos como la naranja, la bergamota y el limón. En el corazón, especias como la nuez moscada y la pimienta intensifican la fragancia, antes de dar paso al vetiver, el tabaco y el haba tonka. Un acorde amaderado fresco para una fragancia auténticamente elegante.

Secretos de perfumista

Vétiver basa su carácter en un acorde innovador en perfumería elaborado sobre unas notas de fondo de vetiver, haba tonka, nuez moscada y tabaco.

Guerlain ofreció durante años una dilución de Vétiver, que se convirtió en número 1 en México. Jean-Paul Guerlain se inspiró en esta fragancia para crear Vétiver.