El programa antiedad Abeille Royale a medida de Guerlain, nacido del excepcional poder reparador de los productos de la abeja:
- Sérum Reparador Diario (50 ml)
- Crema de Ojos Reconstituyente (5 ml)
- Aceite Facial de Tratamiento (5 ml)
- Loción con Néctar de Miel (40 ml)

Un auténtico concentrado de eficacia, las microgotas en alta concentración del Sérum Reparador Diario liberan la Jalea Real exclusiva de Guerlain y la Miel de Abeja Negra de Ouessant. La reparación se estimula de forma continuada en todos los niveles clave de la piel.*

Desde el colchón de sostén hasta la red de la superficie, la piel se redensifica de forma natural. Elasticidad - Tonicidad - Redefinición - Arrugas: de inmediato, la piel parece más joven. La firmeza se mantiene de forma duradera.

* Tests in vitro realizados en los ingredientes.

Fragancia

Un néctar soleado firmado por Thierry Wasser, nariz de la Maison Guerlain: notas de miel, frescas y ligeras.

Eficacia

Sérum Reparador Diario:
Firmeza global: resultados visibles en todas las dimensiones de la firmeza

Al cabo de 1 mes
Firmeza +22% *
Elasticidad +42% **
Tonicidad +21%*
Redefinición +28% *

Resultados antiarrugas inmediatos
Efecto alisador +27%*
Efecto reafirmante medido en el 84% de las usuarias**

Resultados sobre el aspecto de la piel
Mejora de la textura de la piel +41% *

Ingredientes

El excepcional poder reparador* de los productos de la abeja.
Unos activos excepcionales exclusivos: la Jalea Real "Made in France" y la Miel Pura de la Abeja Negra de Ouessant se combinan para combatir y prevenir los signos visibles de la edad.

Aplicación

El Sérum Reparador Diario Abeille Royale se aplica por la mañana y la noche después del aceite Facial de Tratamiento.
                       
Aplicar el producto con ambas manos a la vez desde la parte media del rostro hacia el exterior, partiendo del mentón, la nariz y el centro de la frente. Dejar que se absorba y llevar a cabo la técnica siguiente:
1. Reafirmar
Extender lentamente con las yemas de los dedos a lo largo del contorno del rostro mediante presiones profundas. Dejar esta zona y, sin deslizamiento, repetir comenzando 2 cm más arriba. Seguir así hasta el nacimiento del cabello.
2. Alisar
Realizar suaves toquecitos con las yemas de los dedos en todo el rostro, prestando especial atención a las zonas más afectadas, como el surco nasogeniano, las patas de gallo, y las arrugas del entrecejo y la frente.