Los polvos Terracotta de Guerlain, referencia entre los polvos bronceadores, se presentan en edición limitada, Terracotta Pause d’été. En un pack de lujosa madera, respetuoso con el medioambiente (de madera aprobada por el sistema de certificación forestal PEFC), incluye un amplio espejo y un bloque de polvos bicolor: la combinación de los bestsellers, el tono Terracotta 03, que broncea de manera natural todos los tonos de piel, y el it colour del verano, un rosa con un ligero toque dorado que ilumina el bronceado. Los tonos se pueden mezclar para caldear la piel y elevar el brillo natural o pueden aplicarse separados, según la intensidad deseada. Se fusionan en la piel para formar un velo modulable, sedoso, tan fino que consigue un resultado impecable que se mantiene intacto durante todo el día.

Una combinación única de pigmentos para que el bronceado irradie. Una fórmula que no seca la piel y ofrece un confort duradero.
Polvos con microcapas forman una película ultra fina y respetan el acabado natural de cada piel, adaptándose perfectamente al contorno de la cara. No hay riesgo de manchar la ropa.

Una leyenda, un must mundial, los polvos Terracotta de Guerlain llevan escribiendo su historia desde 1984. Inspirados en un viaje al corazón del desierto, capturan todos los reflejos del sol e iluminan la piel al instante con un bronceado natural.
Y como la piel nunca es más atractiva que cuando está bronceada, Guerlain engrandece la leyenda Terracotta con un ritual de cara y cuerpo aun más tentador, para un bronceado más atractivo y duradero.

La fragancia de los polvos Terracotta invita a evadirse. Notas de freesia y de flor de naranjo crean la sensación de estar dentro de un agradable capullo. Se acompañan de notas de haba tonka y vainilla, que encarnan la esencia Terracotta. Un toque de almizcle blanco aporta dulzura a esta adictiva fragancia. Los sentidos se despiertan en lugares lejanos.

Para aportar un look de bronceado natural en toda la cara pruebe un secreto Guerlain, “el gesto del 3”. Mezcle los dos tonos con un movimiento circular y aplique los polvos sobre la cara: desde la frente a los pómulos y de ahí al mentón, para recrear el brillo natural de los primeros rayos de sol… Extienda el tono rosa por los pómulos para aportar aún más frescura.
No es necesario pensar, ¡Solo siga su instinto!

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